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Pasaron poco más de 50 años desde aquel 11 de enero de 1957 cuando nació Arsenal. Ese fue el tiempo que hizo falta por Sarandí para arribar a este presente glorioso. Para llegar al partido más importante de su historia.Esta noche, a partir de las 21.30, en Racing, el equipo de Gustavo Alfaro buscará la Copa Sudamericana ante el América de México. Y lo hará con ventaja. Es que en el partido de ida ganó 3-2 en el estadio Azteca.

¿Cómo se define la Copa? Arsenal cuenta con los 3 goles que marcó como visitante. Y más allá de discusiones, idas y vueltas, el reglamento estipula que tendrán valor doble en caso de empate. Por lo tanto, América necesitará ganar por dos goles para quedar se con la Sudamericana o hacerlo por uno, pero convirtiendo como mínimo cuatro. El único resultado que llevará a una definición por penales será un triunfo mexicano por 3-2.

En lo estrictamente futbolístico, el equipo de Alfaro presentará un cambio: Damonte por el suspendido Casteglione. Mientras que el América (aún no está confirmado) entraría con la misma alineación que en el partido de ida, pero con más libertades para Insúa y Villa, que serán los creadores de juego. Es decir, Brailovsky apuesta por un esquema más ofensivo para dar el golpe.

Funte: ole.com

Mientras Fernando de Tomaso, el titular de Blanquiceleste, sigue buscando director técnico para Racing, uno de los referentes del plantel de la Academia dio su opinión sobre la salida de Gustavo Costas.

“Con Costas pasamos momentos buenos y otros no tanto. Me hubiese gustado que venga a despedirse, pero fue una decisión de él”, dijo Facundo Sava en declaraciones al programa De Una con Niembro.

“Nosotros siempre dimos lo mejor para ganar los partidos. No sé qué es lo que él piensa de nosotros”, agregó el delantero, quien se mostró sorprendido por la decisión de Costas de dejar su cargo sin despedirse del plantel.

Luego, sostuvo que sería una buena idea que la dirigencia del club hable con los jugadores sobre los pasos a seguir. “Contratar un técnico no es cuestión sencilla. Cuantas más opiniones escuche el dirigente que vaya a tomar la decisión, mejor. Eso no quiere decir que se vaya a elegir al técnico por lo que nosotros digamos”, afirmó.

Racing cerrará su participación en el Torneo Apertura el sábado, a las 19, ante Colón. El técnico de la Academia en ese partido será Miguel Micó.

Fuente: ole.com

 José María Aguilar rompió el silencio después de varios días y se refirió a la cuestión que por estas horas más preocupa a todo el mundo River: la elección del nuevo director técnico. Aunque el presidente trató de bajar el nivel de ansiedad. “No me resulta tan trascendente el tema del entrenador, no estás tomando un gerente de energía atómica ni mucho menos, esto es mucho más sencillo”, ironizó el dirigente en diálogo con el programa De una con Niembro, por Radio La Red.

Aguilar descartó a Diego Simeone, uno de los candidatos que sonó con mayor fuerza para convertirse en el sucesor de Daniel Passarella. “Hoy no está en mi lista, uno no va en busca sólo de lo quiere, sino de lo que quiere y puede. Le di mi palabra a la gente de Estudiantes que mientras Simeone esté ahí, River no va a jugar ese partido. Y ratifico que no hemos tenido ningún contacto con él”, aseguró.

Y agregó: “No estamos esperando a Simeone, sería quedarse en una posición comprometida y sin garantías. A lo mejor tenemos novedades más temprano que tarde. Estamos tratando de utilizar nuestra única herramienta a favor, que es el tiempo”, anticipó el dirigente.

Sobre los otros candidatos, manifestó: “Hemos tenido contacto con otros técnicos, estuvimos charlando, pero sin manosear a nadie y con una frontalidad absoluta. Veira está en la nómina, aunque no en el lugar que publican los medios”. Y confesó que en los últimos días mantuvo reuniones con dirigentes de todos los sectores: “Me junté con mis pares y les pregunté su opinión a todos”.

Además, Aguilar señaló que, en su momento, hicieron público su interés por Ramón Díaz y “nos comimos un cachetazo”. El presidente del club de Núñez anticipó novedades en las próximas horas. Sólo resta esperar, entonces.

Fuente: ole.com

Argentina cayó sin atenuantes ante Bulgaria por 3-0 (25-17, 25-22 y 25-23), en el cierre de la Copa del Mundo de vóleibol de Japón. La Selección así terminó en el séptimo puesto mientras que los europeos se aseguraron el tercer lugar de la tabla de clasificación y, por ende, el pasaje a los Juegos Olímpicos de Pekín 2008.

A priori era un choque de fuerzas desiguales. Pero la entrega de los argentinos estrechó la brecha entre dos equipos que arribaron a este torneo con objetivos bien distintos. Los dirigidos por Jon Uriarte demostraron que tienen grandes condiciones y que, si se continúa trabajando seriamente, se puede volver a pensar en un futuro mejor. El récord de cinco victorias y seis derrotas no está nada mal si se tiene en cuenta las perspectivas que se tenían en la previa a este certamen.

En el primer set, Bulgaria impuso condiciones con la efectividad de sus atacantes. Luego, en el segundo set, los argentinos salieron a la cancha con los dientes apretados y se mantuvieron cerca durante los primeros dos tercios del parcial, pero los europeos marcaron la diferencia sobre el final. Mientras que el tercer parcial comenzó con esa misma tónica, que se mantuvo hasta el final, donde la altura del bloqueo búlgaro terminó siendo decisiva.

El máximo anotador fue el argentino Guillermo García, con 18 puntos, quien está muy cerca de terminar cuarto de la tabla de goleadores, con 164 tantos. Y el búlgaro Matey Kaziyski, por su parte, anotó 16 tantos.

Fuente: ole.com

Este día domingo se definirá el Torneo Apertura 2007, los que estáran en la mira de todos serán el equipo de Tigre y el de Lanús. Tigre deberá ganar si quiere aspirar al título, e ir a un partido desempate con Lanús. Y Lanús con sólo un empate ya se estará consagrando campeón de este Torneo. Los partidos se jugarán simultaneamente, así que será un choque emocionante para seguir por la tele, la radio o ir a la cancha a disfrutarlo.

Como dato ninguno de los dos equipos fue campeón en la máxima categoría. Así que es un acontecimiento histórico para los dos clubes involucrados en lo que hoy es el cierre de este Torneo. 

Los horarios de este domingo son: 

Argentinos vs. Tigre                17:10

Boca vs. Lanús                          17:10

Independiente vs. Vélez         19:30

Mucha suerte para ambos!… Y como se dice: Que gane el mejor!!!.

Viernes 30/11: 

Rosario Central 3 – San Martín de S.J. 2.

Colón 0 – Estudiantes 2.

Sábado 1/12:

Olimpo 4 – River 0.

Huracán 3 – Rancing 0.

Gimnasia de J. 0 – Newell´s 1.

Banfield 1 – San Lorenzo 0.

Los abrazos y festejos no son desmesurados. Argentina debía ganar y ganó. Terminó la tercera fase de esta Copa del Mundo con un triunfo que le sirvió para sacarse la mochila de encima o, mejor dicho, la pirámide que significa pasar a Egipto y conseguir el quinto triunfo del torneo. Le ganó 3-1 y ahora podrá liberarse de presiones, propias y extrañas, ante Brasil, Estados Unidos y Bulgaria, sabiendo que no tiene nada que perder.

La Selección afrontaba un desafío nuevo. Necesitaba ponerse el saco de banca sin que le quedara grande. La derrota ante España, por más peleada que haya sido, dibujó muecas de desencanto, pero en el arranque del partido contra Egipto, Argentina se mostraría agresiva, encabezada por Guillermo García encendidísimo (10 puntos en el primer set). De todos modos, la Selección recién podría despegarse a partir de un gran bloqueo de Quiroga a Salah en el 11-10. Orduna repartiendo el juego para no sobrecargar a Milinkovic, pero aprovechando la mano dura del opuesto argentino para cerrar el set.

La aparición de los centrales en el segundo set no hizo más que volver aún más sólido el ataque argentino. Stepanenko bloqueó mejor y Aschemacher sumó cuatro puntos clave. García bajó un poco, pero Quiroga subió. En el tercero, la baja fue general. Los cambios en Egipto le dieron agresividad en el saque con Gabal y más variantes en el ataque con Fathy. Argentina también buscó aire y posibilidades con De Cecco, Layus, Chávez y Giani, pero había que jugar un cuarto parcial.

¿Podía darse el lujo el equipo de dormirse? ¿De dejarles chances de resurrección a los egipcios? No se durmió y lo ganó mejorando en varios fundamentos. Se sacó y bloqueó mejor, se presionó con el saque y se defendió más. Atajada de Orduna para ganar un contraataque, Meana ajustando la recepción ante las bombas de Gabal, Milinkovic con energía justa para el momento justo, y los puntas volviendo a mostrar por qué se ganaron su lugar en el plantel.

Con apenas un jugador en cancha (Milinkovic) de los que el año pasado fueron titulares en el Mundial, la Selección logró su quinto triunfo en esta Copa del Mundo. Y ahora, con el balance en positivo pensando en el Preolímpico de enero, sueña con seguir creciendo. No hay mochila ni pirámide que la moleste.
 

Este mundial entrega 3 plazas para las Olimpiadas de Medellin.

Tigre y Lanús son los dos candidatos a obtener el campeonato apertura 2007. Hasta esta tarde también lo era Boca, pero tras la derrota ante Tigre, ya no es candidato. Aquí hay un detalle de los dos encuentros más calientes de la última fecha que fueron adelantados para este miércoles. El domingo próximo se estará definiendo este campeonato, donde Tigre será recibido por Argentinos Juniors y Boca recibirá a Lanús para lo que será el cierre de este torneo.  

Tigre 2 – Boca 1:

Tanta expectativa genera ansiedad. Y realmente se notó en el comienzo del partido. Tras el espectacular recibimiento de ambos equipos, el fútbol arrancó timorato, con mucha imprecisión y alguna que otra patadita para entrar en ritmo. Pero duró muy poco la tibieza de Tigre y de Boca. Sí, de los dos, porque a los 3 minutos, Leandro Lázzaro lo tuvo mano a mano con Mauricio Caranta y la desperdició. Y también porque unos segundos más tarde, el Negro Ibarra vio la posibilidad y remató con fuerza al arco de Daniel Islas, seguro como en todo el campeonato.

Entonces, ya entrado en ritmo, fue Boca quien se olvidó por un rato del viaje a Japón, de Riquelme y se afianzó en el partido. Apareció Ever Banega para recuperar y con ello, la pelota fue propiedad de los de Miguel Angel Russo por un buen rato. Pero para manejarla, fue muy bueno el trabajo en ese lapso de Alvaro González. Por derecha se asoció bien con Ibarra y en el mediocampo se acopló al colombiano Vargas para llevar peligro. Mucho para Islas y compañía. Fue así, entonces, que a los 8, el uruguayo tiró un buen centro al área local y tras un error defensivo, el Xeneize facturó.

Cuando la pelota cayó en el área de Tigre y Blengio pifió, las miles de almas locales enmudecieron. Palacio, en cambio, como buen pescador, se adueñó de la chance y metió un cabezazo atrás para que Martín Palermo la mandase a guardar. El goleador, que no la había tocado, estuvo en el lugar indicado y por naturaleza la empujó para desatar la alegría de su gente y la de los Granates. Sí, también de ellos, porque con el resultado a favor de Boca, un triunfo de Lanús iba a consagrar a los del Sur como reyes del Apertura 2007.

Más allá de eso, con la ventaja a favor, Boca no se durmió y fue por más. La jerarquía de jugadores que fueron, son y serán de Selección, se notó en el reducido campo de juego del Monumental de Victoria. Por lo menos durante buena parte del primer tiempo. A los 20, Banega, dueño de la mitad de la cancha, lo tuvo de tiro libre, pero su remate convirtió a Islas, en la figura momentánea del partido. Pero el arquero, que ya es ídolo de la hinchada del Matador, tuvo un competidor de firme y tan rígido como él. Fue el travesaño, que unos minutos más tarde impidió que Vargas pusiera el segundo para el Xeneize. Y sí, era una clara muestra del dominio visitante en casi media hora de juego.

En el cierre de la primera etapa, Tigre logró emparejar el trámite del encuentro, pero no así el resultado. Con más fuerza que fútbol, los dirigidos por Diego Cagna se adelantaron en el campo y obligaron a Boca a retrasarse un poco. Pero no fue suficiente. Apenas un cabezazo de Sebastián Ereros que dio en el palo y en Battaglia, pudieron hacer los locales para inquietar a Caranta y compañía. El Matador nunca encontró en los primeros 45 minutos, un arma para vulnerar al fondo rival, como sí lo hizo el Xeneize con centros cruzados y mucho toque en el medio del campo. Rusculleda siempre intentó jugar solo, sin encontrar un socio que lo acompañara.

Impulsado por la necesidad salió Tigre en la segunda etapa. Apretado por el marcador y con el título cada vez más lejos. Tanto como la distancia que hay de Victoria a Lanús, ida y vuelta. Por eso, el lógico envión de los locales en el complemento. Diego Cagna pareció lavarles las cabezas a sus jugadores, que presionaron a su rival desde el minuto cero y consiguieron adueñarse de la pelota, como no lo habían hecho en la primera mitad del partido.

La primera muestra de la atinada actitud de Tigre la dio Román Martínez. Al minuto probó de lejos y avisó que quería junto a otros diez leones (o tigres) dar vuelta la historia para seguir en carrera. La pelota se fue por encima del travesaño. Pero fue el comienzo de la resurrección. Un rato más tarde, Juan Carlos Blengio, defensor por ubicación y gladiador por naturaleza la peleó y la ganó en la mitad de la cancha para comenzar con la mejor jugada colectiva del Matador en el partido. Es cierto, el remate final de Rusculleda fue sin fuerza y murió en las manos de Caranta, pero valió la intención.

Pero como sólo de intenciones no vive el hombre, Tigre fue por más. Y lo iba a conseguir por duplicado, en una pequeña ráfaga que golpeó duro al equipo de Russo. A los 26 minutos, Ereros tiró un centro cruzado, como esos que lastimaron a la defensa matadora en la primera etapa y el estadio tembló, literalmente. Es que Morel le dio un toque, también cruzado, que pegó en el palo y Lázzaro la empujó al gol, casi de carambola y sin elección.

Primer temblor en Victoria, que rápidamente iba a encontrar una réplica de mayor escala. Cinco minutos más tarde, otra vez Morel, de estupendo segundo tiempo, se calzó la pilcha de ídolo-conductor y junto al goleador Lázzaro se mandó una pared de aquellas. Toque y toque para terminar con un remate cruzado y con la pelota dentro del arco. De manera increíble, Boca perdía un partido que controlaba y Tigre abría nuevamente la definición por el título. Claro, en Lanús ya no se festejaba, porque ahora el Matador se subía a la punta junto al Granate, obligando a los de Cabrero a ganar para llegar con ventaja a la última fecha.

Contrario a lo imaginable, Boca siguió dormido. El doble golpe caló muy hondo en los jugadores visitantes, que apenas mostraron un tibio intento de reacción, que murió unos minutos más tarde. Sí, murió como también fallecieron las aspiraciones del Xeneize en el Apertura y las ilusiones de los hinchas de Lanús, que hoy mismo querían festejar en el Sur. Tigre ganó y obligó a que la definición del campeonato se traslade el próximo domingo, cuando justamente el Granate visite a los de Russo y el Matador haga lo mismo ante Argentinos en La Paternal.

Una vez más, los gladiadores de Cagna demostraron que no entienden de categorías. Blengio, por ejemplo. O Galmarini, que hace no más de tres años festejaba con la camiseta azul y roja el ascenso de Tigre a la B Nacional. Hoy, también celebran. Pero la chance de ser campeones del fútbol más grande la Argentina. Un ejemplo a seguir el del Matador. Quizás, el domingo tengan su premio.

Gimnasia L.P. 0 – Lanús 4:

En los nombres, el ingreso de Maxi Velázquez por Benítez era la única modificación en el máximo candidato, que buscaba recuperarse del tibio empate del domingo ante Argentinos, también en el Sur. Mientras tanto, el Lobo llegaba en un momento complicado, con la intención de cortar la racha de cuatro derrotas al hilo. Y, de rebote, sacarle la sonrisa al Grana, que como tiene acostumbrado tomó la iniciativa en el comienzo. Toque para acá, toque para allá y un dominio territorial muy marcado. Sin embargo, una rápida salida de Neira por izquierda derivó en la cabeza de Leal y Bossio contuvo. En la respuesta, Landa rechazó un envío de Valeri llevaba peligro. Paridad y cautela en el arranque.

El partido estuvo detenido por un instante debido a que algunos hinchas locales se subieron al alambrado de una de las cabeceras. Lanús parecía sufrir la influencia de los nervios y la responsabilidad. Si bien manejaba la pelota y era claramente el que iba al frente, carecía de ingenio e ideas de tres cuartos de cancha hacia adelante. Esto provocaba que las jugadas de ataques concluyeran en la nada misma, como por ejemplo un derechazo de Graieb desde afuera del área. Muy lejos. Calzarse la pilcha de protagonista era una tarea que, con el correr de los minutos, aumentaba el grado de dificultad.

Con inteligencia y aprovechándose de la desesperación de su rival, Gimnasia esperaba con mucha gente en el fondo. A este planteo, los dirigidos por Cabrero le devolvían más empuje que fútbol. Valeri no aportaba en la creación, Acosta estaba intermitente y las opciones ofensivas recaían ya excesivamente sobre la movilidad de Sand. Y Pepe tuvo un interesante tiro libre cerca de la medialuna. Pero le dio muy de abajo y el remate salió muy desviado. Por el otro lado, Civelli no pudo conectar un lanzamiento desde la derecha. Respiro y a empezar de nuevo para Bossio y compañía.

Faltaban diez para el descanso. La pasividad era el denominador común. Tanto dentro del campo como en las tribunas. Reinaba la quietud y, lógicamente, se acrecentaba la preocupación. Hasta que, finalmente, apareció ese bendito espacio. Graieb metió un buen pase paralelo por derecha, Blanco escaló por la banda y mandó un centro justo. En el punto penal, donde debe estar el goleador, esperaban Sand y su inagotable paciencia. El correntino, solo entre los centrales, fusiló a Cejas con un cabezazo inatajable y anotó el 1-0 para darle brillo a una velada que se oscurecía lentamente. El grito despertó a la multitud y el entretiempo arribó al son del tradicional “Sí, sí, señores, yo soy del Grana…”.

La ventaja le dio a Lanús el aire y la calma que necesitaba. Se notó desde el vamos en la segunda parte. A base de actitud y precisión armó un cóctel perfecto y liquidó la historia en los diez minutos iniciales. A los cinco, Cejas despejó un tiro libre desde la izquierda, Blanco mandó la bola otra vez al área con un cabezazo y Sand, habilitado, definió con la tranquilidad de un veterano: 2-0 y desahogo total. Que, encima, no quedó ahí. Primero, Blanco la tiró increíblemente por arriba. Y enseguida, luego de un largo pelotazo por derecha, Acosta le ganó la posición a Domínguez y a Landa. El remate del chiquitín encontró a Cejas y Valeri sólo tuvo que empujarla en el rebote. El 3-0 vació de dudas un partido que se había presentado con varios interrogantes.

Con la diferencia, el Granate se relajó y le cedió el mando al visitante. La búsqueda del descuento quedó ampliamente opacada por la alegría que destilaba todo Lanús. Hubo tiempo para la ovación generalizada y el ya clásico “Oy, oy, oy, oy, es el equipo de Ramón….” fue ensordecedor. La cabeza, vieja traicionera, comenzó a pensar en el futuro. Y por la cercanía del choque del próximo domingo, Cabrero aprovechó para hacer algunos cambios. Benítez reemplazó a Velázquez, Aguirre a Blanco y Salomón a Fritzler.

Poco importó lo futbolístico hasta el momento del último pitazo de Baldassi. El “Vamos, vamos los pibes…” brindó el merecido reconocimiento a este plantel, integrado en su mayoría por jugadores surgidos en las Inferiores del club. Sumergido en la paz de haber cumplido el objetivo, Lanús terminó la noche floreándose, tocando la pelota de un lado a otro. Sin exagerar, jugando a lo campeón. Y por si faltaba algo, en una jugada colectiva tan enorme como el delirio y la ilusión granate, Aguirre la pisó, Sand asistió y Benítez se disfrazó de delantero para decorar la goleada con un zurdazo bárbaro, cruzado. Los chicos de Cabrero aplastaron con un 4-0 inobjetable y sueñan más que nunca. El título está ahí. Al alcance de sus manos. Les bastará con un empate en La Bombonera para trepar a lo más alto del fútbol argentino por primera vez en su historia.

Fuente: ole.com

La selección argentina de fútbol arrancó con autoridad este sábado la campaña de las eliminatorias sudamericanas para el Mundial Sudáfrica-2010, al doblegar a Chile por 2-0 con dos formidables estocadas de tiro libre de su timonel, Juan Román Riquelme, cuya mágica destreza deslumbró a 50.000 almas en el estadio Monumental.Los dos remates con pelota detenida fueron ejecutados a los 26 y 45 minutos por el volante que está marginado de Villarreal de España y que no jugaba un partido oficial desde hace tres meses.”¡Riqueeeelme, Riqueeeeelme!, corearon a voz en cuello los hinchas al disfrutar los trucos de magia del estratega, pese al cesped resbaladizo por las últimas lluvias en una fría jornada de la primavera austral.Ambos derechazos volaron como pájaros por encima de la barrera para clavarse en el ángulo superior izquierdo del arco que custodiaba Claudio Bravo.Las dos mandobles lograron silenciar a unos 4.000 chilenos que colmaban un sector de plateas bajas, donde habían desplegado decenas de banderas de su país y rivalizaban con los mayoritarios fanáticos argentinos en los duelos de cánticos y estribillos.

Bravo se quedó helado en el primer gol, cuando el balón pasó muy lejos de su posición debajo de los tres palos, pero después reprochaba, tal vez injustamente, a sus compañeros haber formado con deficiencia la barrera.Pero nadie le respondía al arquero porque la desazón impactó con fuerza en el ánimo de los jugadores de la ‘Roja’ que venían cumpliendo con obediencia y disciplina el libreto aprendido de memoria de las instrucciones del DT argentino Marcelo Bielsa.

Hasta el primer sablazo magistral de Riquelme, Chile conseguía imponer el estilo tacticista que adora Bielsa, quien planea los encuentros como un jugador de ajedrez, con espíritu ofensivo pero actitud cerebral. Gonzalo Fierro, Manuel Iturra y Arturo Vidal se plantaban en una primera muralla defensiva en tres cuartos de cancha y forzaban a Carlos Tevez y a Lionel Messi a recibir la pelota de espaldas, sin espacios para desequilibrar con su destreza y velocidad. Cristian Alvarez y Miguel Riffo clausuraban sus laterales defensivos y Waldo Ponce se erigía como una columna en el fondo, mientras que la zona de gestación la controlaba Matías Fernández, algo tibio pero sabio en la administración del balón.

Fernández se asociaba con Eduardo Rubio y Humberto Suazo para volcar juego sobre el flanco débil de la defensa albiceleste, el que vigilaban Gabriel Heinze y Gabriel Milito, porque Martín Demichelis y Javier Zanetti se las arreglaban con solvencia para meterle un candado al ala derecha. Intrascendente Esteban Cambiasso, pero sólido Javier Mascherano, el arquero Roberto Abbondanzieri veía el partido desde lejos sin sentir presión ni exigencias.

Pero Argentina tampoco encontraba un método eficiente para penetrar en el área enemiga, porque la escuadra que conduce Alfio ‘Coco’ Basile sólo es una suma de individualidades, brillantes figuras del fútbol internacional algunas, pero sin funcionamiento colectivo, sin armonía, sin identidad.

Chile salió de su encierro y quemó las naves en la segunda fase, con la entrada de Marcelo Salas, quien le imprimió mayor dinámica a la apagada ofensiva, pero al abrirse las líneas el partido cobró súbitamente vida. A un avance chileno con adelantamiento de volantes le sucedía un contragolpe argentino, pero Tevez y Messi andaban con la pólvora mojada, caminando al borde del golazo por eludir en carrera a rivales, pero sin la puntada final, el toque contundente de la definición.

El panorama se ensombreció para la ‘Roja’ cuando fue expulsado Alvarez, con medio equipo cargado de tarjetas amarillas, producto tal vez de un excesivo celo ante las infracciones del árbitro uruguayo Martín Vázquez. No se dio por vencido ni aún vencido Chile con los ingresos de Hugo Drogett y Claudio Maldonado para reforzar el área de creación y control, en un partido donde los remates al arco eran sólo de media distancia por la falta de profundidad de los atacantes. Era entonces conmovedor el amor propio de los chilenos para seguir la batalla en inferioridad potencial, mientras Argentina se daba el lujo de hacer entrar a jugadores de refresco como Fernando Gago y Sergio ‘Kun’ Agüero.

En la primera semifinal de la IRB Copa Mundial de Rugby 2007, Inglaterra venció a Francia por 14-9 en el Stade de France de París y se clasificó para jugar el sábado 20 de octubre el partido decisivo por la Copa William Webb Ellis.

Los dos equipos llegaron con situaciones similares al partido. Terminaron segundos en sus respectivos grupos en la primera fase y vencieron en sus respectivos partidos de cuartos de final donde no eran favoritos.

La apertura del marcador no se hizo esperar, llegó apenas pasado un minuto, luego de una buena decisión del medio scrum inglés, Andy Gomarsall, que colocó una pelota con el pie a espaldas de la defensa y complicó al fullback Damien Traille que perdió ante la presión de Josh Lewsey que llegó para apoyar.

El partido se jugó con mucha intensidad, como era de esperarse en una instancia decisiva. Los dos equipos mostraron mucha presión en defensa y decisión a la hora de atacar.

Francia pasó a liderar el marcador con dos penales de su apertura, Lionel Beauxis, a los 7 y 18 minutos. Tal vez ese fue el Talón de Aquiles del equipo de Inglaterra que cometió muchos penales en el comienzo del partido. El apertura estrella de Inglaterra estuvo impreciso con el pie en el comienzo, ya que desperdició tres intentos de sumar puntos (una conversión, un drop y un penal).

Ambos equipos propusieron un plan de juego basado en el uso del pie y mientras el porcentaje de posesión fue bastante parejo, fueron los galos los que sacaron ventaja de su estrategia jugando por mayor tiempo en campo rival.

Siempre Wilkinson

En el segundo tiempo se vio más de lo mismo y fue Beauxis quien agregó tres para alargar la distancia en el marcador a los 43 minutos. Pero cuatro minutos más tarde Wilkinson puso de nuevo la diferencia a un punto.

Algunas buenas jugadas individuales podrían haber variado el resultado pero los equipos no fueron capaces de definir. Un buen intento de Jean-Baptiste Elissalde le dio a Francia un scrum a cinco metros que no tuvo demasiado peligro gracias a la presión de Inglaterra. Una buena carrera, quebrando varios tackles, de Jason Robinson puso a su equipo a cinco metros de la línea de ingoal pero se fueron con las manos vacías castigados con un penal por retener la pelota en el suelo.

Inglaterra fue superior en el scrum pero el lineout fue una formación donde ambos equipos obtuvieron sus propias pelotas.

A los 74 minutos un penal le dio al apertura de la Rosa la oportunidad de poner a su equipo adelante en el marcador y por supuesto no la desperdició. Lluego Wilkinson agregó un drop para quedar a cinco puntos de ventaja y quedarse con la victoria.

Los campeones reinantes, quizá ante todos los pronósticos, conocerán a su rival luego de la segunda semifinal de mañana y estarán defendiendo su título en la final de la RWC 2007 el próximo sábado en el mismo escenario.

Fuente: http://es.rugbyworldcup.com

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