Los abrazos y festejos no son desmesurados. Argentina debía ganar y ganó. Terminó la tercera fase de esta Copa del Mundo con un triunfo que le sirvió para sacarse la mochila de encima o, mejor dicho, la pirámide que significa pasar a Egipto y conseguir el quinto triunfo del torneo. Le ganó 3-1 y ahora podrá liberarse de presiones, propias y extrañas, ante Brasil, Estados Unidos y Bulgaria, sabiendo que no tiene nada que perder.
La Selección afrontaba un desafío nuevo. Necesitaba ponerse el saco de banca sin que le quedara grande. La derrota ante España, por más peleada que haya sido, dibujó muecas de desencanto, pero en el arranque del partido contra Egipto, Argentina se mostraría agresiva, encabezada por Guillermo García encendidísimo (10 puntos en el primer set). De todos modos, la Selección recién podría despegarse a partir de un gran bloqueo de Quiroga a Salah en el 11-10. Orduna repartiendo el juego para no sobrecargar a Milinkovic, pero aprovechando la mano dura del opuesto argentino para cerrar el set.
La aparición de los centrales en el segundo set no hizo más que volver aún más sólido el ataque argentino. Stepanenko bloqueó mejor y Aschemacher sumó cuatro puntos clave. García bajó un poco, pero Quiroga subió. En el tercero, la baja fue general. Los cambios en Egipto le dieron agresividad en el saque con Gabal y más variantes en el ataque con Fathy. Argentina también buscó aire y posibilidades con De Cecco, Layus, Chávez y Giani, pero había que jugar un cuarto parcial.
¿Podía darse el lujo el equipo de dormirse? ¿De dejarles chances de resurrección a los egipcios? No se durmió y lo ganó mejorando en varios fundamentos. Se sacó y bloqueó mejor, se presionó con el saque y se defendió más. Atajada de Orduna para ganar un contraataque, Meana ajustando la recepción ante las bombas de Gabal, Milinkovic con energía justa para el momento justo, y los puntas volviendo a mostrar por qué se ganaron su lugar en el plantel.
Con apenas un jugador en cancha (Milinkovic) de los que el año pasado fueron titulares en el Mundial, la Selección logró su quinto triunfo en esta Copa del Mundo. Y ahora, con el balance en positivo pensando en el Preolímpico de enero, sueña con seguir creciendo. No hay mochila ni pirámide que la moleste.
Este mundial entrega 3 plazas para las Olimpiadas de Medellin.